Más oportunidades para jóvenes, mujeres y personas con discapacidad en El Salvador





Formación, empleo y emprendimiento para impulsar un desarrollo económico más inclusivo y sostenible
Generar oportunidades de formación, empleo digno y emprendimiento para jóvenes, mujeres y personas con discapacidad. Ese ha sido el propósito del proyecto “ODS 8: Trabajo decente y consolidación de las MIPYMES lideradas por jóvenes, mujeres y personas con discapacidad”, desarrollado en La Paz Centro y en la Asociación de Distritos Los Nonualcos (ALN), en El Salvador.
Financiado por la Generalitat Valenciana y ejecutado por Fundación del Valle y Fundación MUSOL, junto con FUSALMO, FUSAI y CORDES, el proyecto ha trabajado para fortalecer las capacidades de las personas y, al mismo tiempo, crear alianzas entre instituciones públicas, gobiernos locales, organizaciones sociales y empresas para favorecer el desarrollo económico del territorio.
Durante la intervención se han impulsado procesos de formación técnica, orientación e intermediación laboral, acompañamiento a emprendimientos y MIPYMES y capacitación de docentes y personal técnico. También se han promovido iniciativas vinculadas al turismo y espacios de coordinación entre los distintos actores del territorio.
Los resultados reflejan el alcance de este trabajo. 336 jóvenes finalizaron su formación técnica, superando la meta inicial de 300, mientras que 589 estudiantes participaron en procesos de orientación laboral y habilidades para la vida y el trabajo. Además, 683 estudiantes recibieron refuerzo educativo a través de Transforma EDU y 594 jóvenes fueron atendidos como demandantes de empleo.
La apuesta por el acceso al empleo también ha dado sus frutos. Entre enero de 2025 y mayo de 2026 se documentaron 619 colocaciones en empleos formales en Los Nonualcos, en coordinación con el proyecto y el Ministerio de Trabajo y Previsión Social. Entre ellas, ocho correspondieron a personas con discapacidad.
El emprendimiento ha sido otro de los pilares de la intervención. 323 personas completaron los programas de fortalecimiento empresarial Semillero MAE y MBA Acelera, de las cuales 278 fueron mujeres. Además, 30 microempresas participaron en el programa MBA Acelera, fortaleciendo sus capacidades para consolidar y hacer crecer sus negocios.
El proyecto también ha contribuido a dejar capacidades instaladas en el territorio. 17 técnicos de empleo y 37 docentes recibieron formación para mejorar el acompañamiento a la población joven y reforzar las herramientas disponibles para facilitar su acceso a la formación y al mercado laboral.
Pero detrás de cada cifra hay mucho más que resultados. Hay jóvenes que hoy cuentan con nuevas herramientas para acceder a un empleo, mujeres que han fortalecido sus emprendimientos, personas con discapacidad que han encontrado nuevas oportunidades laborales y profesionales e instituciones que disponen de más capacidades para seguir trabajando juntas.
La evaluación final destaca precisamente uno de los principales logros del proyecto: la articulación entre los distintos actores del territorio. Porque generar empleo digno y oportunidades de emprendimiento no depende únicamente de formar a las personas, sino también de construir redes y alianzas capaces de sostener esas oportunidades en el tiempo.
El proyecto llega así a su cierre dejando aprendizajes, nuevas capacidades y, sobre todo, más oportunidades para que jóvenes, mujeres y personas con discapacidad puedan construir su propio futuro y contribuir al desarrollo de sus comunidades.
El vídeo recoge una parte de este camino y pone rostro a las personas y a los cambios que se han ido construyendo en el territorio.


